viernes, 8 de noviembre de 2013

La Durandal de Xenovia

Dato curioso de el día de hoy... 

Una de las espada que porta Xenovia es la de Durandal.

Durandarte o Durandal fue la espada de Roldán, paladín y sobrino (este parentesco es puramente literario) de Carlomagno (en esos momentos el rey Carlos).

Cuando fue nombrado caballero a los 17 años, Roldán recibió la espada de manos de Carlomagno, espada que guardaba varias reliquias entre ellas un diente de San Pedro, sangre y cabellos de san Basilio, así como manto de Santa María.

(Mortal para un Demonio, Cabe aclarar)

Por ello era una espada poderosa. Roldan huía de los guerreros musulmanes después de haber fracasado la expedición a Zaragoza organizada por su tío, el emperador Carlomagno. Sus tropas habían sido devastadas en la batalla de Roncesvalles. Los ejércitos de Carlomagno se replegaban hacia las tierras seguras del otro lado de los Pirineos. Rolando, malherido y con su espada Durandal en la mano, logró llegar hasta Ordesa. Ya no podía hacer frente a sus perseguidores. Lo único que deseaba era llegar a su patria y que su cuerpo fuera sepultado bajo la tierra que lo vio nacer. Pero delante de él se alzaba una mole de piedras, rocas y hielo. Ya no le quedaban fuerzas y decidió que su fiel arma no sería ultrajada por los enemigos. Empuñó a Durandal y la lanzó en línea recta. La espada recorrió miles de metros en dirección a la montaña pero no chocó contra ella, sino que la atravesó y la abrió en canal.

Ese es el origen histórico de una de las dos espadas que porta Xenovia...


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